domingo, 23 de noviembre de 2014

La reflexión docente, ¿un criterio más?

El portfolio implica interés, dedicación, percepción y retentiva de las circunstancias. Ello derivará a la reflexión y pensamiento por escrito de las experiencias vividas para realizar comparaciones, relaciones y conclusiones que nos llevarán a la toma de decisiones. Es un recurso imprescindible para la investigación en el aula y para futuras planificaciones, transformando la práctica docente.
   Por tanto, la reflexión docente se convierte en algo fundamental puesto que permitirá elaborar conclusiones para el rediseño continuo de nuestra práctica docente. Creo que el proceso reflexivo debería ir ligado a cada uno de los criterios de un portfolio docente. De lo contrario se corre el riesgo de perder relación. En mi opinión, de la misma forma que en los diarios personales se relatan los hechos más importantes junto a los sentimientos y opiniones que sugieren, en el portfolio hemos de actuar de la misma manera. Es cierto que determinados autores y autoras distinguen dos fases: una de descripción con las impresiones más inmediatas y otra de descripción y análisis más sosegado, sistemático y racional que recogen en un apartado distinto. Vuelvo a reafirmarme en que la reflexión, por muy elaborada que sea, debe ir paralela a la descripción de los hechos para que tenga inmediatez de relación y sentido.
   Añado una pequeña rúbrica que puede amplificar la parte de reflexión docente a la vez que divide dicha competencia por las distintas dimensiones del propio portfolio docente para llegar a un mayor detalle de evaluación.

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